Promueven acciones ecológicas durante el ramadán

Las iniciativas de “ramadán verde” en Indonesia y en todo el mundo promueven una serie de cambios durante el mes sagrado musulmán, el cual incluye ayuno y, en muchos casos, elementos de banquete al reunirse la gente para romper su ayuno

Edna Tarigan,Mariam Fam
Miércoles, 19 de abril de 2023 19:38 EDT
MEZQUITAS-PANELES SOLARES
MEZQUITAS-PANELES SOLARES (AP)

En el corazón de Yakarta, la gran mezquita Istiqlal fue construida con la visión de que se mantuviera en pie durante mil años.

Fue concebida por Sukarno, el padre fundador de Indonesia, y proyectada como un símbolo impresionante de la independencia del país. Sus siete puertas —que representan los siete cielos del islam— dan la bienvenida a los visitantes de todo el archipiélago y del mundo al majestuoso interior de la construcción.

Pero los visitantes no sólo ven la luz aquí, sino que también reciben electricidad.

En una renovación de gran envergadura en 2019 se instalaron más de 500 paneles solares en el amplio techo de la mezquita, ahora una fuente notable y limpia de la electricidad de Istiqlal. Y en este ramadán, la mezquita ha fomentado un “waqf” de energía —un tipo de donación en el islam que sigue dando frutos a lo largo del tiempo— para incrementar su capacidad de generar energía renovable.

Her Pramtama, subdirector de la división ri’ayah —administración de construcciones— de la mezquita Istiqlal, espera que el mes más sagrado del islam, en el que los fieles acuden en mayores cantidades a las mezquitas, pueda dar un impulso al proyecto solar de Istiqlal a través de donaciones.

La iniciativa de la mezquita en favor del clima es sólo un ejemplo de distintas iniciativas de “ramadán verde” en Indonesia y en todo el mundo que promueven una serie de cambios durante el mes sagrado musulmán, que incluye ayuno y, en muchos casos, elementos de banquete cuando la gente se reúne para romper su ayuno.

En un mes en que se hace énfasis en la moderación y la caridad, las recomendaciones pueden incluir usar menos agua para las abluciones antes de las oraciones, reemplazar las botellas y cubiertos de plástico durante el iftar comunitario (la comida nocturna para romper el ayuno) con otros reutilizables, y reducir el desperdicio de alimentos. Otras sugerencias incluyen compartir el automóvil para ir a las mezquitas, utilizar productos agrícolas locales, hacer énfasis en el reciclaje y usar donaciones para financiar proyectos de energía limpia.

Para que el mundo limite los efectos del cambio climático —que ya causa sequías, inundaciones y olas de calor cada vez peores_, es necesario reducir drásticamente el uso de combustibles sucios para generar electricidad y para el transporte, los petroquímicos para fabricar productos como plásticos, y las emisiones de los desechos de alimentos en los vertederos, dicen los científicos. Aunque las iniciativas individuales son sólo una pequeña parte de esa transición, los expertos dicen que el creciente impulso que respalda los objetivos climáticos puede tener un efecto.

Los grupos que adoptan un enfoque basado en el islam a menudo destacan la interpretación ambiental de ciertos versos del Corán, y dichos y prácticas del profeta Mahoma acerca de la tierra, el agua y en contra del despilfarro.

El año pasado, en una reunión del Congreso Musulmán por una Indonesia Sostenible, el vicepresidente del país, Ma’ruf Amin, instó a los clérigos y líderes comunitarios a “desempeñar un papel activo en la transmisión de cuestiones relacionadas con el daño ambiental”, y pidió acciones concretas contra el cambio climático, incluyendo algunas a través de donaciones para proyectos solares como los de la mezquita Istiqlal.

Muhammad Alí Yusuf, miembro de la junta del Instituto para la Gestión de Desastres y el Cambio Climático, de la organización islámica Nahdlatul Ulama de Indonesia, dijo que difundir la conciencia sobre la energía limpia es una “responsabilidad compartida” para los musulmanes, donde las propias instalaciones de paneles solares de las mezquitas pueden ser un catalizador hacia una transición mayor.

En Estados Unidos y Canadá, grupos ambientalistas que comenzaron a surgir en las comunidades musulmanas a mediados de la década de 2000, en forma independiente unos de otros, desarrollaron “interpretaciones musulmanas verdes” a partir de sus tradiciones religiosas, según el imán Saffet Catovic, un activista ambiental de la comunidad musulmana de Estados Unidos.

“En algunos casos, las mezquitas fueron receptivas a ello”, dijo. En otros, sus dirigentes “no entendieron del todo” el impulso, agregó.

El ramadán ofrece una “posibilidad de entrenamiento ecológico que es única de la comunidad musulmana”, señaló Catovic. “Treinta días permiten que alguien cambie sus hábitos”.

El sitio web de la Sociedad Islámica de América del Norte pide a los musulmanes ser “una comunidad amigable con la ecología”, y dice que cuidar el medio ambiente “se basa en la premisa de que el islam nos ha ordenado que seamos los administradores y protectores de este planeta”.

Algunas mezquitas y musulmanes de todo el mundo están prestando atención a tales exhortaciones, un paso a la vez.

Antes del ramadán de este año, la mezquita del internado islámico Al Ma’hadul, en Indonesia, recibió paneles solares a través de donaciones islámicas, los cuales suministraron energía suficiente para todas las necesidades de la mezquita. La electricidad generada por los paneles también ilumina las escuelas y caminos de los alrededores.

La mezquita Nizamiye de Johannesburgo, Sudáfrica, con sus elevados minaretes y su interior espacioso, tiene un techo salpicado de cúpulas y paneles solares que ayudan a mantener la luz encendida en la mezquita y las escuelas, la clínica y el bazar que la circundan.

Los 143 paneles generan más de un tercio de la energía utilizada en el complejo en un país que ha tenido dificultades en los últimos años para proporcionar electricidad suficiente a través de su red sobrecargada.

En Edison, Nueva Jersey, Masjid Al Wali, una mezquita y centro comunitario, ha adoptado cambios como vender al costo botellas de agua reutilizables a sus miembros e instalar más dispensadores de agua para desalentar el uso de botellas de plástico desechables, dijo Akil Mansuri, miembro de la junta.

“Preservar el medio ambiente es lo correcto desde el punto de vista islámico”, agregó Mansuri. “La gente acepta el mensaje, pero su adopción siempre es más lenta”.

Hace varios años, Masjid Al Wali, cuyas actividades incluyen una escuela islámica y cenas comunitarias mensuales, instaló paneles solares.

Por ahora, las comidas de este ramadán para los iftar de la comunidad de la mezquita se entregan en cajas de plástico preempacadas, dijo Mansuri. Pero los dirigentes de la mezquita alientan a los miembros a llevarse las sobras y reutilizar las cajas, en lugar de tirarlas, señaló, y agregó que espera que puedan hallarse alternativas para el próximo ramadán.

En Gran Bretaña, Projects Against Plastic (Proyectos Contra el Plástico, o PAP, por sus siglas en inglés), una organización de beneficencia con sede en Bristol, encabeza una campaña de ramadán sin plástico.

“Siento que, como musulmán, las mezquitas son el eje de las comunidades y deberían asumir un papel de liderazgo un poco mayor para la sostenibilidad y hacia el reciclaje”, dijo Nasim Talukdar, el fundador de PAP. “Durante el mes del ramadán es cuando realmente he visto una cantidad ridícula de plástico que se usa y se desecha”.

A las mezquitas se les insta a crear conciencia sobre la contaminación con plástico y reducir la dependencia del plástico de un solo uso. Siete mezquitas de Bristol participaron en un proyecto piloto el año pasado con distintos resultados, y este año fue lanzada una campaña a nivel nacional, con más de 20 mezquitas participantes.

Además de la educación, otro reto es cuando las mezquitas carecen de fondos suficientes para comprar cubiertos reutilizables, lavavajillas y dispensadores de agua.

“Sabíamos que íbamos a chocar contra algunas barreras y encontrar algo de oposición, pero, para ser honesto, la participación que hemos visto hasta ahora ha sido un tanto impresionante”, dijo Talukdar. “Aunque el progreso es lento, hay un verdadero apetito por este tipo de iniciativas dentro de la mezquita”.

Ummah for Earth (Comunidad por la Tierra), una iniciativa encabezada por una alianza cuyo objetivo es potenciar a comunidades musulmanas que enfrentan el cambio climático, insta a las personas a comprometerse a adoptar una práctica favorable a la ecología durante el ramadán. Las opciones incluyen pedirle a un imán que aborde problemas ambientales, donar a organizaciones ambientales y comprar de manera sostenible.

“Muchos musulmanes no son conscientes de que hay enseñanzas ambientales en el Corán y en los dichos del profeta, y que ellos tienen un papel que pueden desempeñar para proteger al planeta”, dijo Nuhad Awwad, activista radicado en Beirut y coordinador de divulgación mundial para el proyecto Ummah for Earth en Greenpeace MENA (Greenpeace Medio Oriente y Norte de África).

Durante sus labores para crear conciencia, los activistas a menudo se topan con el argumento de que el cambio climático está en el “destino” y que “uno no puede cambiar el destino determinado por Dios”, explicó Awwad.

“Estamos tratando de cambiar la narrativa”, dijo. “Tenemos cosas que podemos hacer a nivel individual, a nivel comunitario y a nivel político”. ______ Fam informó desde Winter Park, Florida. ______ La cobertura religiosa de The Associated Press recibe apoyo a través de la colaboración de la AP con The Conversation US, con financiamiento de Lilly Endowment Inc. La AP es la única responsable de este contenido. ______ La cobertura climática y ambiental de The Associated Press recibe el apoyo de varias fundaciones privadas. La AP es la única responsable de todo el contenido.

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