Harry y Meghan regresarán a vivir al Reino Unido
Los hijos de la pareja comenzarán a asistir a una escuela británica en septiembre
El duque y la duquesa de Sussex estarían preparando el regreso de su familia al Reino Unido.
Harry y Meghan planean dejar Estados Unidos a finales de este mes e instalarse en una residencia privada, ajena a la familia real y situada cerca de Londres, según informó The Daily Telegraph.
Sus hijos, el príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco, comenzarían a estudiar en una escuela británica en septiembre, de acuerdo con el periódico.
El rey fue informado el domingo sobre los planes de la pareja y habría recibido con agrado la posibilidad de pasar más tiempo con ellos en el ámbito familiar. Sin embargo, el regreso no supondrá ningún cambio en la posición de Harry y Meghan, que seguirán siendo miembros de la familia real sin funciones oficiales.
Tampoco se les ofrecerá un modelo que les permita combinar funciones dentro de la monarquía con su vida privada, una fórmula conocida como “mitad dentro, mitad fuera”.

La pareja se trasladó a Estados Unidos en 2020 después de renunciar a sus funciones como miembros principales de la familia real británica.
Un año antes, en marzo de 2019, el Palacio de Buckingham había anunciado que Harry y Meghan establecerían su propia estructura doméstica, separándose de la que compartían con el príncipe William y Kate, en medio de versiones sobre tensiones entre ambas parejas.
En marzo de 2020, Harry y Meghan se instalaron en California y, el día 31 de ese mes, dejaron de ejercer sus funciones como miembros activos de la realeza y de utilizar el tratamiento de alteza real (HRH).
La relación con la familia real se deterioró tras su salida, que también les permitió desarrollar acuerdos comerciales y proyectos con empresas de medios y entretenimiento. Las tensiones aumentaron con las críticas públicas de Harry y Meghan a la institución.
El distanciamiento se profundizó después de la publicación de Spare, las memorias de Harry, en las que relató conflictos familiares y cuestionó la relación entre la monarquía y la prensa británica.
Harry también lanzó críticas contra su padre, su madrastra Camilla, su hermano William y su cuñada Kate a través de la entrevista con Oprah Winfrey, la serie documental de Netflix, otras apariciones públicas y su autobiografía.
Sin embargo, en julio se produjo un acercamiento: el rey Carlos recibió a Harry y se reunió con su familia por primera vez en varios años, tras un largo periodo de distanciamiento.

La visita de Harry el mes pasado coincidió con otro revés judicial, después de que un juez determinara que no logró demostrar sus acusaciones de invasión de la privacidad contra la empresa editora del Daily Mail.
Sus disputas legales han sido otra fuente de tensión con la familia real. Pese a ello, Harry ha expresado su deseo de reconciliarse con su padre, el rey Carlos III, de 77 años, quien recibe tratamiento por un tipo de cáncer que no se ha hecho público.
Tras perder el año pasado su batalla judicial por el nivel de protección policial que recibe cuando visita el Reino Unido, Harry reiteró que esperaba recomponer los lazos familiares. Al mismo tiempo, sugirió que miembros de la realeza habían intentado impedir que contara con esa protección como castigo por abandonar sus funciones oficiales.
“Me encantaría reconciliarme con mi familia. Ya no tiene sentido seguir peleando”, declaró entonces Harry a la BBC.
El anuncio del regreso de la pareja al Reino Unido se produce menos de dos meses después de que Harry buscara una forma de viajar al país con Meghan y sus hijos con las garantías de seguridad necesarias para participar en los actos por la cuenta regresiva de un año para los Juegos Invictus de Birmingham.
A finales de junio, el duque todavía esperaba una evaluación de la Junta de Gestión de Riesgos (RMB), dentro del proceso mediante el cual el comité encargado de la protección de miembros de la realeza y figuras públicas, conocido como Ravec, determina sus necesidades de seguridad. Harry y su equipo trabajaban entonces para garantizar que la visita pudiera realizarse sin riesgos.
Meghan pudo viajar al Reino Unido en julio junto con Archie y Lilibet para reunirse con Harry al final de una semana de actividades de promoción de los Juegos Invictus.
Durante esa visita, los duques de Sussex llevaron a sus hijos a Highgrove, donde se reencontraron con el rey Carlos III. Fue la primera vez en cuatro años que el monarca pudo ver a sus nietos en persona.
The Independent se puso en contacto con un representante de Harry y Meghan para solicitar comentarios.
Traducción de Leticia Zampedri






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