Rusia recibe a diplomáticos de países del Sahel para fortalecer lazos de seguridad

Rusia analizó el jueves las formas de fortalecer los lazos militares con los países del Sahel, prometiendo entrenar a sus tropas y suministrar armas mientras busca expandir su influencia en los países de África Occidental gobernados por juntas militares que expulsaron a las fuerzas francesas.
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, dijo, después de las conversaciones con sus homólogos de Mali, Burkina Faso y Níger, que Moscú está listo para ayudarles a robustecer sus fuerzas militares y de seguridad.
Lavrov expresó: “Enfaticé la disposición de Moscú para ayudar a expandir el potencial de las fuerzas armadas unidas del Sahel, fortalecer la capacidad de combate de los ejércitos de los tres países y entrenar a sus tropas y a su personal de seguridad”, y añadió que Rusia también podría proporcionar equipo militar.
El principal diplomático de Rusia también acusó a Ucrania de desestabilizar la región, declarando, sin ofrecer pruebas, que Kiev “apoya abiertamente a grupos terroristas de esta parte de África mientras sus simpatizantes occidentales hacen la vista gorda”.
El ministro de Relaciones Exteriores de Mali, Abdoulaye Diop, hizo eco de los comentarios de Lavrov y afirmó que su país considera a Ucrania como un “estado terrorista”.
Diop señaló: “Tenemos puntos de vista comunes sobre la lucha contra la inseguridad y el terrorismo en nuestra región, que son apoyados por estados patrocinadores extranjeros y actores regionales. Entre ellos está Ucrania aquí a su puerta, a la que consideramos simplemente un estado terrorista”.
El gobierno de Mali cortó los lazos diplomáticos con Ucrania el año pasado tras acusar a Kiev de colaborar en un ataque perpetrado en julio por grupos armados en el norte de Mali, en el que decenas de mercenarios rusos y soldados malienses fueron asesinados por yihadistas y rebeldes, en lo que algunos observadores describieron como una de las mayores derrotas de los contratistas rusos en años.
Un portavoz de la inteligencia militar ucraniana dijo en aquel momento que los grupos armados de Mali recibieron información de Kiev para lanzar el ataque. Sin embargo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania argumentó que Mali había cortado los lazos sin una revisión exhaustiva de la situación y sin proporcionar pruebas de la participación del país en el ataque.
Los lazos entre los países del Sahel y Occidente se han vuelto cada vez más tensos. Tras los golpes militares en Mali, Burkina Faso y Níger ocurridos en los últimos años, las juntas militares gobernantes han expulsado a las fuerzas francesas y estadounidenses, y han recurrido a contratistas militares rusos para obtener asistencia en seguridad.
El año pasado, Mali, Níger y Burkina Faso anunciaron su retiro de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), una organización regional que les exige organizar elecciones presidenciales y transferir el poder a civiles. Debilitados por ataques de grupos armados vinculados a Al Qaeda, el grupo Estado Islámico o separatistas, crearon la Alianza de Estados del Sahel para unir sus fuerzas militares y diplomáticas.
Rusia se ha aprovechado del deterioro de las relaciones entre Occidente y las naciones del Sahel, afectadas por golpes militares, para enviar combatientes y afirmar su influencia. Los contratistas militares rusos han estado activos en el Sahel, la vasta extensión al sur del desierto del Sahara, aprovechando las riquezas minerales de la región a cambio de sus servicios de seguridad.
Lavrov señaló el jueves que Rusia ayudará a los países del Sahel a formar una fuerza militar conjunta ofreciendo “servicios de consultoría”, y destacó que un “número importante” de instructores militares rusos ya han estado trabajando allí.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.