El impacto de los aranceles de Trump: 2,5 billones perdidos en las bolsas y una tormenta que aún no termina

Apple registró una pérdida bursátil superior a los 300 mil millones de dólares en una sola jornada

Karl Matchett
Viernes, 04 de abril de 2025 12:55 EDT
Trump afirmó que Keir Starmer está “muy contento” con el arancel del 10 % aplicado a las importaciones británicas
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A menos que seas un inversionista o un operador que apostó en contra de muchas acciones el día anterior, probablemente no fue nada agradable ver cómo algunas de las empresas más grandes y reconocidas del mundo entraban cada vez más en números rojos.

Al cierre del mercado en Estados Unidos el jueves, el anuncio del presidente Donald Trump sobre la imposición de aranceles a nivel global, realizado el día anterior, había borrado cerca de 2,5 billones de dólares del valor total de los mercados bursátiles estadounidenses en cuestión de horas.

Para ser una medida que, en teoría, busca enriquecer al país a largo plazo, el impacto fue exactamente el opuesto. Sin embargo, Trump se mantiene firme en su convicción de que su estrategia, aunque aísle comercialmente a casi todo el resto del mundo, terminará por generar beneficios a futuro.

Ya van 2,5 billones de dólares y la cifra sigue creciendo

El jueves, el índice S&P 500 registró una caída del 4,8 %, lo que, según cálculos del Financial Times, representó una pérdida de valor de mercado cercana a los 2,48 billones de dólares. Pero las cifras difíciles de digerir no terminan ahí: el índice Dow Jones Industrial cayó casi un 4 %, mientras que el Nasdaq retrocedió cerca del 6 %.

Por su parte, el Nasdaq 100, reconocido por su fuerte enfoque en el sector tecnológico y considerado un termómetro del dinamismo y rentabilidad de las empresas modernas, perdió alrededor de 1,4 billones de dólares, según estimaciones de Bloomberg. Aunque es importante aclarar que estos montos no se suman linealmente, ya que muchas empresas forman parte de múltiples índices, la magnitud de las pérdidas deja en evidencia la creciente presión que podría enfrentar el gobierno si no logra detener pronto esta tendencia negativa en los mercados.

Las empresas del sector de semiconductores registraron una caída cercana al 10 % como grupo. Amazon, por sí sola, perdió alrededor de 200 mil millones de dólares en valor de mercado. El índice VIX, también conocido como el “índice del miedo”, aumentó un 60 % en menos de una semana, lo que refleja un panorama de alta volatilidad en el corto plazo.

Y todo indica que la liquidación aún no ha terminado. Según los datos de los futuros en la sesión previa al viernes, se anticipan nuevas caídas: horas antes de la apertura de la Bolsa de Nueva York, Amazon proyecta una baja del 1,3 %, Tesla del 1 % y Apple también del 1 %.

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GettyImages-2207667895 (AFP via Getty Images)

Estas cifras corresponden solo a algunas de las grandes empresas más conocidas a nivel global, pero las corporaciones fuera del sector tecnológico tampoco escaparon a las pérdidas.

Disney cayó un 9 % el jueves y, en la sesión previa al viernes, se mantenía sin cambios. Exxon Mobil, una de las mayores petroleras del mundo, perdió un 5,2 % y anticipa otra baja del 1,35 % antes de la apertura del mercado. Por su parte, Nike se desplomó un 14 % en una sola jornada, sin señales de recuperación a corto plazo.

Se trató de la mayor caída en un solo día desde la crisis del COVID-19 y todo indica que la turbulencia aún no ha llegado a su fin.

El resto del mundo tampoco se salvó

Como era de esperarse, al tratarse de aranceles impuestos a socios comerciales extranjeros, el impacto no se limitó a Estados Unidos.

Incluso antes del anuncio oficial, los mercados ya mostraban señales de inestabilidad debido a la incertidumbre que este generaba. Sin embargo, la magnitud del anuncio terminó provocando caídas pronunciadas en las bolsas de Asia, Europa y el Reino Unido. En el caso europeo, al menos parte del impacto fue mitigado por las ganancias acumuladas a inicios de año en índices como el FTSE 100 del Reino Unido y el DAX de Alemania, que habían registrado rendimientos positivos antes del desplome.

“Los mercados van a explotar al alza. Las acciones van a despegar. El país va a vivir un auge económico. Y el resto del mundo quiere saber si hay alguna manera de cerrar un acuerdo”, dijo el presidente Donald Trump, de acuerdo con lo reportado por CNBC.

Tal vez sea así, de hecho, si miramos décadas de historia en los mercados, es casi seguro que así será.

La verdadera incógnita es si esa recuperación se dará durante esta administración, con este tipo de medidas, o si será necesario otro tipo de detonante para que los mercados vuelvan a repuntar.

“Los inversionistas que buscan aprovechar la caída para comprar tuvieron muchas oportunidades esta semana, dadas las fuertes bajas registradas. La verdadera incógnita ahora es cuándo se sentirán lo suficientemente confiados como para regresar al mercado. La prolongación de la venta masiva de hoy indica que el nerviosismo sigue siendo alto”, comentó Russ Mould, de AJ Bell, según declaraciones recogidas por medios financieros.

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GettyImages-2208319555 (1) (Getty Images)

¿Por qué Apple fue uno de los mayores perdedores?

Una de las empresas más golpeadas fue Apple, que sufrió una caída del 9,25 % el jueves. La compañía más valiosa del mundo en términos de capitalización bursátil perdió cerca de 310 mil millones de dólares en valor de mercado en una sola jornada.

Las razones son diversas, pero una de las más relevantes tiene que ver con los aranceles impuestos a países donde Apple obtiene componentes y materiales clave, particularmente China. Aunque la compañía ya había iniciado un proceso de traslado de parte de su producción a países cercanos como Vietnam, estos también fueron alcanzados por aranceles, en este caso, del 46 %.

Evidentemente, mantener el negocio bajo las mismas condiciones encarecería los productos de Apple a niveles casi prohibitivos, por lo que la amenaza de una caída en las ventas impacta de forma inmediata en el precio de sus acciones.

En un análisis de Dan Ives, analista de Wedbush, citado por Yahoo Finanzas, se indica que a Apple le tomaría tres años y unos 30 mil millones de dólares trasladar apenas una décima parte de su cadena de suministro desde Asia hacia Estados Unidos.

Por su parte, el gobierno de Donald Trump confirmó que Apple no recibirá ninguna excepción en la aplicación de estas nuevas normas arancelarias.

Más allá de las acciones

Si bien la bolsa suele tomarse como un barómetro de la economía y del crecimiento empresarial, no es el único indicador relevante. Y, lamentablemente, para Estados Unidos, varios otros indicadores clave también muestran señales negativas en este momento.

Un ejemplo claro es el tipo de cambio. En solo unas semanas, el dólar perdió fuerza frente a la libra esterlina. El 20 de enero, una libra valía $1,21 dólares. Este jueves, llegó a superar los $1,31 dólares, aunque luego retrocedió un poco a $1.2990.

Fawad Razaqzada, analista de mercados en City Index, advirtió que la venta masiva no se limitó a las acciones de las grandes corporaciones estadounidenses.

“Con los índices estancados en niveles mínimos y el dólar sufriendo una caída generalizada, está claro que el sentimiento del mercado es frágil, y esto podría no ser el final de las ventas. Incluso el oro, que tradicionalmente actúa como refugio seguro, no pudo escapar de la presión vendedora, lo que refuerza los temores de que el aumento de los aranceles afecte a todas las clases de activos. De hecho, el petróleo crudo también cayó”, afirmó el experto.

La inflación más alta parece inevitable.

La estanflación en Estados Unidos, una combinación de estancamiento económico con inflación, se ha convertido en una preocupación real para varios economistas. De hecho, JP Morgan estima que existe un 60 % de probabilidad de una recesión global si los aranceles se mantienen.

Además, se anticipan nuevas pérdidas en los ingresos empresariales en los próximos meses, lo que podría profundizar aún más el deterioro económico.

“En medio de tanta incertidumbre, algo sí es claro: las políticas y los discursos de Trump están deteriorando la imagen internacional de Estados Unidos”, se afirma en un informe reciente. “Se espera una caída aún más fuerte en los viajes internacionales al país en 2025, con efectos que podrían sentirse durante el resto del segundo mandato de Trump”. Según el mismo informe, se estima una disminución del 9,4 % en la llegada de visitantes internacionales a EE. UU.

En términos monetarios, la firma Oxford Economics estima que este escenario podría representar una pérdida adicional de 9 mil millones de dólares durante lo que resta de 2025.

El presidente Donald Trump puede tener un plan ambicioso para restaurar una economía más equilibrada, autosuficiente y próspera en Estados Unidos. Sin embargo, para que dicho plan funcione, muchas variables deben alinearse de manera precisa. Y lo cierto es que el inicio de ese proceso ha sido doloroso y, hasta ahora, no muestra señales de mejoría.

Traducción de Leticia Zampedri

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