Trump exige medidas más agresivas y considera un arancel universal, según un informe

El presidente ha declarado el 2 de abril como el “Día de la Liberación” y se prepara para cobrar impuestos a todos los socios comerciales de EE. UU.

Oliver O'Connell
- Nueva York
Miércoles, 02 de abril de 2025 12:14 EDT
Donald Trump firmó un decreto mediante el cual se anuncian nuevos impuestos del 25 % sobre las importaciones de automóviles

El presidente Donald Trump está instando a sus principales asesores a adoptar una postura más agresiva respecto de los impuestos a las importaciones, mientras el Gobierno se prepara para una escalada importante en su guerra comercial global, informa The Washington Post, citando a cuatro personas familiarizadas con el asunto.

A pesar de las preocupaciones entre los aliados en Wall Street y el Capitolio sobre el impacto de los impuestos, además de los reclamos de adoptar medidas menos severas, Trump sigue defendiendo la implementación de acciones radicales bajo la creencia de que será beneficioso para la economía estadounidense. Cree que, gracias a los impuestos, se generarán billones de dólares y se robustecerá la industria nacional.

Sin embargo, los economistas advierten que los impuestos tan altos sobre los bienes importados harán que se dispare la inflación, lo cual, a su vez, perjudicará al bolsillo de los consumidores estadounidenses. De hecho, las acciones de la bolsa han caído con cada reivindicación de los deseos del presidente.

El Post también informó que el presidente le ha dicho en repetidas ocasiones a sus asesores que quiere implementar más medidas comerciales contra los socios y aliados de EE. UU. Asimismo, en los últimos días, ha vuelto a mencionar la idea de un impuesto universal que se aplicaría a la mayoría de las importaciones, independientemente de su país de origen.

Más aún, Trump asegura que se arrepiente de no haber aplicado más impuestos durante su primer mandato y ha culpado a sus asesores de haberle impedido hacerlo, además de agregar que aún no está claro hasta qué punto se está considerando el concepto de un impuesto universal.

El viernes, el mandatario expresó que estaba abierto a negociar con los países para evitar aplicar los nuevos impuestos a las importaciones; no obstante, esos acuerdos tendrían que ser discutidos después de que el Gobierno anuncie los impuestos recíprocos este 2 de abril, que ha sido bautizado como el “Día de la Liberación”.

El presidente Donald Trump habla en el Despacho Oval delante de un retrato de Ronald Reagan, un defensor del libre comercio que se manifestó en contra de los impuestos
El presidente Donald Trump habla en el Despacho Oval delante de un retrato de Ronald Reagan, un defensor del libre comercio que se manifestó en contra de los impuestos (REUTERS)

De cara a la próxima semana, Trump ya ha anunciado un impuesto del 25 % sobre los vehículos importados.

Tal vez en reconocimiento de lo que la nueva medida podría significar para los consumidores estadounidenses y los propietarios de automóviles, el mandatario habría advertido a los fabricantes del país que no aumenten los precios.

“El presidente Trump ha sido inequívocamente claro durante décadas sobre la necesidad de restablecer la grandeza estadounidense. Estados Unidos no puede ser solo un ensamblador de piezas fabricadas en el extranjero: debemos convertirnos en una potencia manufacturera que predomine en cada eslabón la cadena de suministro de industrias que son esenciales para nuestra seguridad nacional y nuestra economía”, aseguró el vocero de la Casa Blanca, Kush Desai, en declaraciones para The Independent.

Agregó: “El Gobierno está comprometido a cumplir este propósito mediante una agenda de impuestos a las importaciones, desregulación, liberación de la energía estadounidense y recortes de impuestos”.

Carney se refiere a Trump y a los nuevos impuestos anunciados

Mientras tanto, los socios comerciales de EE. UU. se preparan para lo que viene.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, arremetió contra su colega, y afirmó que Estados Unidos “ya no [era] un socio comercial fiable” y que la antigua relación entre ambos países, “con base en la creciente integración de [sus] economías y en una estrecha cooperación militar y de seguridad, [había] terminado”.

Tras tan estridentes declaraciones, mantuvo una llamada con Trump, a la cual el presidente calificó de “extremadamente productiva”.

Por otro lado, en el Reino Unido, el primer ministro, Sir Keir Starmer, también está considerando la posibilidad de adoptar medidas estrictas contra los EE. UU. después de abandonar las esperanzas de que el país pueda evitar los impuestos directos que se comenzarían a aplicar esta semana.

Starmer seguiría el ejemplo de la UE y Canadá, asegurando que actuaría para proteger la economía de su país y que consideraría todas las opciones posibles.

Aunque en Gran Bretaña había esperanzas de que se alcanzara un acuerdo comercial antes del 2 de abril, una fuente declaró a The Independent: “Después de lo de los automóviles, los impuestos parecen inevitables”.

Traducción de María Luz Avila

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